Interés General

Paro de profesionales del Hospital Erill: de aplaudidos a invisibilizados

Despidos, precarización laboral y falta de mantenimiento en el nosocomio provincial.

Ayer miércoles 15 de abril, se llevo a cavo un Paro de trabajadores nucleados en CICOP y otros sectores profesionales en rechazo a despidos y precarización laboral en el Hospital Enrique Erill. Desde el gremio denunciaron la desvinculación de siete médicos clínicos del área de emergencias, lo que generó un fuerte rechazo por parte del personal.

Escobar a Diario dialogó con Alejandro Márquez  dirigente gremial de la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP)y María Marta García, Jefa de Servicio Social del Erill.

Graciela Zorrilla entrevistó al experimentado bioquímico y sindicalista y le recordó que 11 años despues los profesionales del nosocomio provincial vuelven a realizar prácticamente los mismos reclamos que en el 2015. «Es increíble que volvamos a tener los mismos problemas que hace 11 años atrás. El hospital está abandonado, está sucio, no tiene el mantenimiento adecuado, la falta de personal… El tema central que nos llevó a llevar adelante la medida de fuerza del día de hoy es la reducción de la guardia, en un momento donde hasta el ministro de Salud hoy dijo que el cierre del Plan Remediar va a hacer que la gente vaya más al hospital. ¿Qué hace el ministro? Le sacó un clínico a la guardia cada día de la semana. Es como contradictorio. Eran médicos clínicos, que es bastante difícil conseguir, especialistas, un día todos los días de la semana, y le dijeron, mirá, no hay más plata, no vengas más».

Cabe tener en cuenta que los médicos ya estaban precarizados, y justamente esa sería la primera ilegalidad. La medida sobrecarga de manera notoria al resto de los profesionales y empleados en general. La guardia es muy grande, tiene internación, tiene pacientes muy complejos. La falta de estos médicos de guardia provoca que todo el sistema de atención se atrase y deriva en mayor cantidad de derivaciones.

 

En las ultimas semanas se conoció que dentro de la falta de mantenimiento se encuentran los dos ascensores . Uno de ellos ya no funciona. Familiares de pacientes enviaron una fotografía donde puede observarse a dos mujeres subiendo a una criatura en su cochecito de bebe, por las escaleras.

 

«Es un hospital vertical» -aclara Marquez y agrega: «Cuesta poder pensar cómo hicieron hospitales de esa manera, ¿no? Pero administración está abajo y los pacientes que están acostados, están arriba (1ero.2do. 3er y 4to.  piso). Tenemos dos ascensores, es decir, que el 50% no funciona. Hay un ascensor que no funciona más y el que quedó funcionando no tiene mantenimiento. No sabemos hasta cuándo va a funcionar, ni qué le puede pasar. No tiene mantenimiento porque el estado del mismo es tan malo que las personas, las empresas que licitan, dicen: «yo no puedo hacerme cargo de este mantenimiento porque hay que cambiarlo. No se puede arreglar». Esa es la realidad del día de hoy. Y la gente sube y baja por la escalera.

 

Ha de tenerse en cuenta el impacto en la comunidad y acceso a la salud que este cuadro de situación conlleva. El hospital es un referente local de atención humana y acceso sanitario; la degradación de servicios afecta a pacientes y familias. La Jefa de Servicio Social del nosocomio, María Marta García sumo otra mirada al conflicto en base a tu actividad, una mirada social sobre lo que está ocurriendo.

«Sí, en relación a lo que hablamos de la falta de mantenimiento y de cuidado que tiene el hospital, así lo vemos y lo vivimos los trabajadores en el día a día, y que somos los que generamos la accesibilidad para la salud. Muchas otras instituciones de salud que hay en el distrito no tienen la misma accesibilidad que está teniendo el hospital. Es el derivador de la gente donde puede encontrar desde lo humano, una recepción, hasta desde las quejas, donde se pueden quejar porque encuentran el cara a cara de las personas que trabajamos siempre en el hospital. Somos gente de Escobar y nos vemos en la calle también, pero vienen al hospital sabiendo que van a encontrar esa recepción. Y no solamente es lo que vemos y lo que pedimos para los trabajadores y para el hospital, sino lo que estamos peleando es para la comunidad» – dice García y agrega: «Estamos peleando que tengan una accesibilidad a la salud. Vemos otros lugares hermosos por fuera, pero la gente encuentra en el hospital Erill, en el adentro, lo humano, lo que necesita encontrar para ser atendido de la dolencia que sea. Porque no solamente atendemos dolencias físicas, orgánicas, también hay mucha situación de salud mental que se desborda en las calles y el hospital dice que tiene el equipo armado en calidad y profesionalismo y desde lo social lo mismo. Hoy hicimos una asamblea la semana pasada donde los trabajadores definimos esta medida porque necesitamos ser vistos. Nosotros hace un tiempito atrás éramos aplaudidos y… terminamos siendo ahora invisibilizados de las demandas que estamos planteando. Se nota en el estado que se encuentra el hospital, se nota en nuestros sueldos… Y lo vemos también en los recursos, en los programas, en los corrimientos de programas que tienen que ver a la salud de la comunidad. No solamente estamos peleando nuestro sueldo con este paro, sino que estamos peleando sobre todo la accesibilidad de la comunidad para que tenga una buena salud».

El salario de ingreso citado para 36 horas de planta es de 1.150.000, mientras que la canasta básica familiar estimada es de 2.200.000 según la Junta Interna de ATE. Los trabajadores compran insumos básicos (internet, telefonía) para poder trabajar y se nota una marcada precarización contractual de personal.
La baja de programas y la caída de obras sociales y del plan Remediar, aumenta la carga sobre el primer nivel de atención.

«Muchas de las cosas lo compran los trabajadores. El internet, la línea telefónica que no hay. La verdad que es lo mínimo en este momento del mundo para poder trabajar. El salario de ingreso de un profesional al hospital creo que define todo eso» – dice Marquez y pregunta:  ¿cómo lográs una atención de calidad con esto? Por eso, lo que nosotros queremos alertar es cuál es la política sanitaria de la Provincia de Buenos Aires, cuáles son las prioridades que tiene la provincia en este momento tan difícil que estamos pasando todos. Entendemos que el Gobierno Nacional es responsable de mucha de la sobrecarga que tiene la provincia. Ha dado de baja muchos, muchos programas. Tanto de enfermedad de transmisión sexual, de tuberculosis, de HIV, de hepatitis, y ahora se suma la caída de las obras sociales, el PAMI y ahora también el plan Remediar, que era el que brindaba el 85% de la medicación que ofrece o dispensa el primer nivel de atención».

Sin lugar a dudas y más allá de lo ya expuesto, de no revertirse este cuadro de situación donde, evidentemente, para el Estado Nacional la salud no es una prioridad, el panorama en futuro resulta mucho más preocupante. Durante la jornada de Paro se mantuvo atención limitada en servicios esenciales, se derivaron pacientes no urgentes y se atendió puntualmente en las puertas de servicios como Laboratorio.
La acción incluyó difusión a la población para explicar la problemática y buscar respaldo ciudadano.

«La medida de hoy molesta un poco, en la atención, pero si no hacemos esto, el futuro es nefasto y así va a ser todos los días. Y no queremos que sea así» – culminaron diciendo los profesionales.

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