
Siempre es mejor dar que recibir. Quienes ofrecen tiempo, generosidad o recursos económicos no sólo sienten una profunda satisfacción, sino que mejoran su salud mental. Dar fomenta la gratitud, reduce la ansiedad y nos libera del egoísmo… Sin embargo, aprender a recibir ayuda es igual de importante: nos hace reconocer la necesidad y fortalece la humildad. Recibir sin sentirse en deuda permite a otros demostrar afecto y fortalece la conexión entre ambos.
Poco más de la mitad de la población en Argentina, vive en situación de pobreza; sí, la desigualdad social por las condiciones de pobreza es de preocuparse. Si nosotros no reaccionamos frente a esta disparidad social estamos, en definitiva, justificando la falta de acción por parte de quienes tienen una responsabilidad social; Nos quedamos callados y, con ello, intentamos justificarnos ante nuestra conciencia… ¡No deberíamos eludir nuestra responsabilidad en esto!»
La República Argentina, viéndola desde el punto de vista colectivo y social, es un país en el que los que los “de clase media”, al menos esos que así se consideran, viven entre los que ambicionan más y más de lo que necesitan, a veces de una manera desmedida y los que no alcanzan a tener lo necesario para, básicamente, llegar a vivir con dignidad junto con sus familias. Es decir, y en otras palabras, muchos son los que se caracterizan por no interesarse en compartir con los que más necesitan y esos que se angustian por la riqueza y la pobreza; ¡cuántos contrastes!
Sea por medio de un pensamiento positivo y generoso, una sonrisa, una palabra oportuna, una actitud que anime al otro, ayudemos a alguien sin esperar nada a cambio. Hagamos esto con alegría y repartiendo a manos llenas. ¡La felicidad está en dar!; hay que experimentarlo… Porque es mejor dar que recibir.»
Hay personas que, por voluntad propia y de manera desinteresada, deciden dedicar su tiempo y, a veces, capacidades económicas, a realizar actividades que pueden orientarse a la mejora de la comunidad, a apoyar grupos vulnerables, o bien a proteger el medio ambiente, sin esperar alguna remuneración. Ellos son «Los voluntarios”, quienes brindan desinteresadamente su apoyo a causas solidarias y de forma «voluntariado»…
Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe un Abrazo, y mi deseo que Dios te bendiga, te sonría y permita que prosperes en todo, y que derrame sobre ti, muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, y Prosperidad.
Claudio Valerio
®.Valerius






