COLUMNA DE OPINION
¿Hacia dónde nos llevan esas experiencias vividas en nuestro transitar diario?
Por Claudio Valerio

¿Quién puede decir que en el transitar por esta vida sus pasos quedaron marcados en la arena caliente? A partir de la empatía, la autenticidad, el escuchar activamente y la amabilidad se puede lograr… ¿Puede haber algo más maravillosos que saber que lo que uno hace, piensa y dice marca el alma de otros? El influir positivamente en la vida de otros mediante sentimientos perdurables, sin necesidad de buscar reconocimiento puede transformarse en la creación recuerdos, en enseñanzas de vida; la coherencia en el actuar deja una huella en las personas.
Avancemos por este presente buscando la paz interior; esto nos allana el camino hacia la luz. Y llenos de paz se duerme tranquilamente; llenos de paz al mañana lo encontraremos en forma de letras que nos invitan a tener fe y esperanza; y, con esta última, llegar a construir puentes que venzan a los miedos resultantes de nuestro interactuar en un mundo convulso.
¿Es que acaso no se escuchan esos gritos dolidos que brotan de cada palabra escrita en el día? ¿Es que no entendemos lo que nos dicen cuando se nos envuelve en el silencio que agobia?… Y, por la impotencia de saber que nada se hace en manos de aquellos que todo lo pueden, nuestro pecho se inunda de furia.
Reflexionemos; la vida es un viaje de cambios, de aprendizajes que nos ayuda a crecer; de momentos en los que experiencia, sea esta dulce o desafiante, nos llevan hacia la construcción de nuestra identidad, nos invitan a llevar adelante una transformación continua y que nos lleva a convertir en aprendizaje las situaciones ordinarias y que moldearán nuestro futuro… Dejemos de lado esos tiempos en los que el llanto de un niño golpeaba nuestros ojos; con solo palabras de sabiduría, resultantes del aprendizaje y habilidades adquiridas, el futuro batallaremos y, guerreando entre enojos, y nacido en la entraña de injustos dolores, saldrán poemas que alargan
las buenas nuevas, dejando de lado esas sombras que atacaban a nuestra boca.
Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe un Abrazo, y mi deseo que Dios te bendiga, te sonría y permita que prosperes en todo, y que derrame sobre ti, muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, y Prosperidad.
Claudio Valerio
®. Valerius




