Salud
PARO: Agravamiento de las condiciones de atención de los afiliados de PAMI
Clínicas y sanatorios de todo el país y las principales cámaras del sector convocan a una suspensión de servicios por 48 horas.

CAPRESS, Salud Federal y la agrupación Clínicas de la Patagonia avanzan con esta iniciativa ante la falta de respuestas y el riesgo de agravamiento de las condiciones de atención de los afiliados de PAMI. La medida, impulsada por las instituciones que representan a clínicas, sanatorios y hospitales privados de distintas provincias, se llevará a cabo el 21 y el 22 de octubre.
APRESS -Cámara Argentina de Prestadores de la Seguridad Social- Salud Federal y la agrupación Clínicas de la Patagonia llevarán adelante, los próximos miércoles 21 y jueves 22 de octubre, una medida de suspensión de servicios para los afiliados de PAMI.
La decisión llega después de muchos meses de gestiones en las que no prosperaron las instancias de diálogo impulsadas por las cámaras y mantenidas con autoridades de la Obra Social de los Jubilados y del Ministerio de Salud.
Tampoco hubo respuesta al pedido de audiencia, de carácter urgente, solicitado el pasado 14 de septiembre al jefe de Gabinete, Diego Santilli. El requerimiento al funcionario tiene el propósito de abordar el precario estado de los servicios médicos que se brindan a los jubilados, dada la situación de los contratos de PAMI, que ponen limitaciones a la atención de sus pacientes y generan problemas operativos a los afiliados, además de los insostenibles atrasos en los valores retributivos (de entre el 100% y el 131% respecto de la inflación en dos años) y de las dificultades económicas y financieras que comprometen la sustentabilidad de los prestadores.
Asimismo, el planteo a Santilli incluye la necesidad de avanzar en una reforma tributaria para los prestadores privados de salud, a partir de iniciativas parlamentarias impulsadas por la bancada oficialista, que contarían con el acompañamiento de la oposición.
La falta de avances y definiciones frente a una situación que se viene agravando de manera sostenida desde hace más de dos años hace inviable que las clínicas, hospitales y sanatorios privados continúen prestando servicios en las condiciones actuales. La solicitud de audiencia, aún sin respuesta por parte del jefe de Gabinete, contó además con la adhesión de más de 30 asociaciones regionales y provinciales de prestadores de todo el país.
Las prestaciones de salud para casi seis millones de afiliados en todo el país ya se encuentran, de hecho, restringidas por el propio modelo de PAMI y porque, en los últimos meses, la obra social comenzó a derivar los contratos a los hospitales públicos -ya colapsados-, quitando a las clínicas los pacientes que tenían asignados. Este proceso de degradación continuará agravándose en la medida en que no se comience, al menos paulatinamente, a revertir este escenario.
En este contexto, CAPRESS, Salud Federal y Clínicas de la Patagonia advierten que está en juego, en primer lugar, la atención de la salud de los afiliados a PAMI; pero además, dado el impacto del problema en clínicas y sanatorios, se encuentran indirectamente en riesgo la economía del conjunto de los prestadores y la de sus trabajadores, lo que pone en jaque al sistema sanitario en su conjunto.
En este sentido, la medida de restricción de servicios impulsada por clínicas y sanatorios busca generar una respuesta urgente que permita sostener las prestaciones y evitar una mayor afectación de la salud de los afiliados, al tiempo que se avance hacia una solución de fondo que resuelva integralmente el problema.
El conflicto ya tuvo expresiones en distintas regiones del país. A fines de agosto, las clínicas y sanatorios privados de Neuquén, Río Negro, Chubut y La Pampa suspendieron la atención programada a afiliados de PAMI, lo que afectó a casi 300.000 jubilados y pensionados. La medida alcanzó consultas, prácticas ambulatorias y cirugías programadas, mientras se mantuvieron las guardias y emergencias. En la misma semana, más de un centenar de clínicas y sanatorios del Conurbano bonaerense, Córdoba, San Juan y Mendoza también interrumpieron la atención durante 48 horas, con suspensión de los servicios programados, ante el desfasaje entre los aranceles y la evolución de los costos, y ante las demoras en los pagos. Otros grupos de prestadores, como oftalmólogos, médicos de cabecera y odontólogos, han mantenido -y mantienen- restricciones similares.
Los principales reclamos a PAMI
- Un modelo de atención adecuado para los jubilados, que contemple las necesidades y la complejidad de esta población y asegure la continuidad integral de la atención.
- Actualización de valores, con precios acordes a la evolución de los costos, que permitan garantizar las prestaciones requeridas y sostener una atención médica segura y de calidad.
- Regularización de los pagos de PAMI, para evitar el desfinanciamiento del sector prestador.
- Fortalecimiento de las contrataciones con el sector privado, que cuenta con el 56% de las camas del país, sin sobrecargar a los hospitales públicos con asignaciones de cápitas que saturan aún más el sistema.
Los prestadores privados de salud constituyen un componente estructural y fundamental de la capacidad asistencial en todo el territorio nacional. Representan aproximadamente el 51% de los establecimientos de salud con internación (más de 1.600 instituciones) y el 56% de las camas disponibles (más de 120.000).
En este contexto, las entidades advierten que resolver la situación con PAMI resulta urgente y necesario para preservar la continuidad y la calidad de la atención, tanto de sus afiliados como de la población en general en todo el país.




