
Indiscutiblemente, la educación comienza desde que uno es bebé y es la llave de la vida. A través de esta, se consigue el desbloqueo de satisfacciones que se encuentran ocultas y de alegrías. Por esta razón, reviste importancia rodearse de personas que compartan con nosotros el camino de la educación y, desde luego, buenos profesores; ambos, al final, son nuestra inspiración, nuestros salvadores y nuestros amigos.
Indiscutiblemente, la educación comienza desde que uno es bebé y es la llave de la vida. Porque, a través de esta, se consigue el desbloqueo de satisfacciones que se encuentran ocultas y de alegrías. Y es por esta razón que reviste importancia rodearse de personas que compartan con nosotros el camino de la educación y, desde luego, buenos profesores; ambos, al final, son nuestra inspiración, son nuestros salvadores; son, nuestros amigos.
Cuando una persona adquiere, retiene y aplica nueva información, o bien habilidades, gracias a la experiencia, realiza un acto interno y personal de aprendizaje. La educación es un acto social, es un proceso estructurado que tiene como fin guiar, transmitir conocimientos, formar valores y crear normas… “La educación es el sistema o guía externa; el aprendizaje es el cambio interno que logra la persona”
Frases pronunciadas pueden resultar inspiradoras como, contrariamente, ser tema de debate y discusión; y es por esta paradoja que son muchos los personajes famosos que avalan la importancia del aprendizaje y la educación. Un ejemplo es la historia de un señor que, por malicia e ignorancia, al morir dejó el siguiente escrito:
«Dejo mis bienes a mi sobrino Juan no a mi hermano Luis tampoco jamás se pagará la cuenta del sastre nunca de ningún modo para los Jesuitas todo lo dicho es mi deseo Facundo.»
En la lectura se puede observar la total falta de puntuación; sin ella, el sentido de lo escrito puede variar según la interpretación que se le dé. Los signos de puntuación proporcionan, al que lee el texto, pautas para obtener el sentido del mismo; por lo que el adecuado uso de los signos de puntuación es el resultado de un proceso de aprendizaje y educación.
Los conocimientos de puntuación se van adquiriendo y afirmando poco a poco a través del estudio, la lectura atenta de buenos autores, la práctica constante de la escritura, la revisión cuidadosa de los escritos y la educación del oído; todo esto a lo largo de los años. No se aprende a puntuar bien de una vez y para siempre.
Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe un Abrazo, y mi deseo que Dios te bendiga, te sonría y permita que prosperes en todo, derramando sobre ti, bendiciones de Vida, Paz, Amor, y mucha Prosperidad.
Claudio Valerio
®. Valerius






