COLUMNA DE OPINION

Confiar en nuestra fortaleza

Por Claudio Valerio

¿Cómo encaramos las dificultades qué están frente nuestro? ¿Con quejas, desánimo y pesimismo? ¿O como  un  desafío  que puede ser superado si nuestra fe está orientada y colocada  en lo alto para poder superar cualquier situación?

Es un hecho que más de una vez  pasemos  por  serios problemas;  pero a los mismos debemos asumirlos como situaciones que nos permite experimentar, de todas ellas,  cuales podemos tener una verdadera experiencia en nuestra  vida  espiritual; porque las luchas nos enseñan a cultivar la esperanza y fortalecer nuestra fe.
Con nuestra  confianza  fortalecida,  pasamos  a encarar los reveses de la vida de una manera diferente  y,  además y de manera  definitiva,  pasamos  a  ser personas mucho más dedicadas a fortalecernos y mejorarnos desde nuestro interior.
No podemos y ni debemos ver a nuestro alrededor, y sus crisis, con un pensamiento indeciso, porque ello lleva a que lleguemos a considerarnos débiles para enfrentar las desilusiones y amarguras del día a día. Por el contrario, si nuestra mente está fija en nuestra fuerza interior, veremos a todos  los  obstáculos de pequeño tamaño, con lo que conseguiremos sobrepasarlos.

Valga, y a modo de ejemplo, el  del General  Creighton Abrams quien, cuando su comando y él fueron cercados por el  enemigo  desde todas las direcciones, al dirigirse a ellos les dijo: «Caballeros; por la primera  vez  en  la  historia  de  esta campaña, ahora estamos en condiciones de atacar el  enemigo  en cualquier dirección»… Él podría haber encarado la situación como el principio  de  una  probable  destrucción; pero optó estimular a sus hombres usando, y como  punto  de partida, una visión optimista para conseguir una fabulosa y gran victoria.

Si estamos enfrentando luchas en nuestra vida, debemos creer que ellas resultarán
fundamentales para alcanzar tanto para la felicidad, como el éxito… Hagamos como el  comandante de  nuestra  ilustración; que nuestra actitud sea con optimismo para encarar las dificultades del quehacer diario

 

Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe Un abrazo, y mi deseo que Dios te bendiga y prospere en todo; y que derrame sobre ti, Salud, Paz, Amor, y mucha Prosperidad.

Claudio Valerio

(© Valerius)

 

 



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