
¿Cómo encaramos las dificultades qué están frente nuestro? ¿Con quejas, desánimo y pesimismo? ¿O como un desafío que puede ser superado si nuestra fe está orientada y colocada en lo alto para poder superar cualquier situación?
Es un hecho que más de una vez pasemos por serios problemas; pero a los mismos debemos asumirlos como situaciones que nos permite experimentar, de todas ellas, cuales podemos tener una verdadera experiencia en nuestra vida espiritual; porque las luchas nos enseñan a cultivar la esperanza y fortalecer nuestra fe.
Con nuestra confianza fortalecida, pasamos a encarar los reveses de la vida de una manera diferente y, además y de manera definitiva, pasamos a ser personas mucho más dedicadas a fortalecernos y mejorarnos desde nuestro interior.
No podemos y ni debemos ver a nuestro alrededor, y sus crisis, con un pensamiento indeciso, porque ello lleva a que lleguemos a considerarnos débiles para enfrentar las desilusiones y amarguras del día a día. Por el contrario, si nuestra mente está fija en nuestra fuerza interior, veremos a todos los obstáculos de pequeño tamaño, con lo que conseguiremos sobrepasarlos.
Valga, y a modo de ejemplo, el del General Creighton Abrams quien, cuando su comando y él fueron cercados por el enemigo desde todas las direcciones, al dirigirse a ellos les dijo: «Caballeros; por la primera vez en la historia de esta campaña, ahora estamos en condiciones de atacar el enemigo en cualquier dirección»… Él podría haber encarado la situación como el principio de una probable destrucción; pero optó estimular a sus hombres usando, y como punto de partida, una visión optimista para conseguir una fabulosa y gran victoria.
Si estamos enfrentando luchas en nuestra vida, debemos creer que ellas resultarán
fundamentales para alcanzar tanto para la felicidad, como el éxito… Hagamos como el comandante de nuestra ilustración; que nuestra actitud sea con optimismo para encarar las dificultades del quehacer diario
Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe Un abrazo, y mi deseo que Dios te bendiga y prospere en todo; y que derrame sobre ti, Salud, Paz, Amor, y mucha Prosperidad.
Claudio Valerio
(© Valerius)





