
¿Cuántas veces hemos invertido nuestro tiempo pensando en cosas que, buenas o malas, nos han ocurrido en el pasado? Y, probablemente, hechos que nos llevasen a perder la esperanza de vivir si en ellos nos quedamos; pero, con optimismo veamos y vivamos nuestro presente. Por ello, hoy quiero regalar esta pequeña y divertida historieta con una hermosa enseñanza. Es mi deseo que llegue al corazón y sirva para nuestra reflexión.
En una tribu africana y tras haber pasado varios años enseñando a los nativos a cómo ser autosuficientes, a cómo construir cosas y cultivar la tierra para cosechar sus frutos, un misionero recibe de sus superiores la noticia de que debe volver a casa… Es entonces que se da cuenta de que en todo ese tiempo en que viviera con ellos, nunca les enseñó a su idioma; es en ése momento que le pide al jefe que le acompañe. Caminando juntos por el bosque, el misionero señala un árbol y dice: «Esto es un árbol». El jefe mira el árbol y repite: «Árbol». Desde luego que el misionero queda satisfecho con la respuesta. Un poco más adelante, y siempre caminando juntos, el misionero señala una roca y dice: «Esto es una roca». El jefe, al oír esto, mira y repite: «Roca». Realmente, el religioso está entusiasmado con los resultados de esas lecciones… Más lejos y entre los arbustos escucha un murmullo. Mira por encima y ve a una pareja en una intensa actividad sexual. Nervioso, consternado, el misionero no sabe qué decir y de pronto improvisa: «Montar a bicicleta». El jefe mira fijamente a la pareja, saca un arma y los mata. Sin llegar a comprender lo que acaba de pasar, el misionero le grita al jefe: «No lo puedo creer; he pasado años enseñando a la tribu de cómo ser civilizados y amables unos con otros, y haces esto; ¿cómo puedes matar a esta gente a sangre fría?»… A lo que el jefe de la tribu responde: «Ser mi bicicleta.»
Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires) recibe un Abrazo, y mi deseo que Dios te bendiga, te sonría y permita que prosperes en todo, y derrame sobre ti, Salud, Paz, Amor, y mucha Prosperidad.
Claudio Valerio
®. Valerius






