COLUMNA DE OPINION
A 49 años del trágico atentado terrorista contra la comisaría de Tres de Febrero 2ª
Por Eduardo Jorge Arcuri

Es escritos Eduardo Jorge Arcuri rinde homenaje a los muertos y heridos policiales y civiles de aquel 28 de enero de 1977.
Hace 49 años no llevo flores a las tumbas de mis camaradas muertos en el atentado terrorista contra la comisaría de Ciudadela; no…, no llevo flores, traigo palabras, voces que podrían haber sido la de ellos reclamando justicia; esta justicia que no llega, no para resarcimientos económicos, sino para lucir el reconocimiento por el sacrificio histórico que se cobró sus vidas.
El ser humano vive de la trascendencia, esa memoria colectiva que supera a la muerte en la evocación de quienes quedamos para recordarlos, aunque sea con tristeza, una tristeza hecha de ausencias, pero más dolorosa aún, por la injusticia de funcionarios que siguen haciendo oídos sordos al martirio de las familias y amigos que perdieron lo irrecuperable por una muerte absurda, por la vanidad desquiciada de una terrorista llamada Juana Silvia Charur que colocó ocho kilos de Trotyl para que el atentado le permita ascender en el escalafón militar de ERP, esa absurda sigla en la que se escondió el mal llamado Ejército Revolucionario del Pueblo que solo sirvió para encubrir a una banda de terroristas movidos por nefastos intereses financieros y políticos, haciéndolos pasar por jóvenes idealistas, para no llamarlos banda de asesinos.
Hoy a 49 años de aquel crimen, alzo mi voz en esta ceremonia literaria. Memoria, verdad y justicia para Carlos Alberto Benítez, Ricardo Lorenzo Bonnani y César Landaida muertos a consecuencia del explosivo y a las decenas de compañeros mutilados y vecinos heridos, a quienes guardo y recuerdo en los huecos de las cicatrices que, como sobreviviente de aquel hecho, quedaron marcadas para siempre en mi memoria y en mi cuerpo.
Eduardo Jorge Arcuri-
Escritor- Historia, Guión, Dramaturgia y correcciones literarias ortotipográficas y de estilo.



