
Muchos deseamos que los demás cambien y, es posible que tengamos razón, pero todos somos necios y la única forma de traspasar esas defensas, es actuando con amor. El ego, el interés por uno mismo es, a veces, más fuerte que la generosidad y el amor… Se sabrá cuando lo estamos haciendo y cómo lo estamos haciendo si, interiormente, nos sentimos cómodos.
Con el paso del tiempo nos hemos hecho prisioneros de nuestro ego, de lo nuestro, y esto es lo que nos impide disfrutar de la fortaleza, salud, valentía, riqueza y felicidad. Nos vemos obligados a buscar la relación de las circunstancias que fomentan a nuestro ego y, así, encontrar el camino para salir del cautiverio espiritual que él representa por sí mismo. Sembremos siempre, y hagámoslo desde nuestro corazón y con una sincera intención, de llevarnos bien con todos ellos y, en un breve lapso, se podrán observar los resultados. Visualicemos los incontables caminos y pasillos equivocados en el laberinto de nuestra prisión interior y en cada nuevo descubrimiento que hagamos, podremos abrir un camino a la felicidad y nos llevará paso a paso, a encontrar la luz…
El amor triunfa sobre el interés propio y sobre el ego, porque es el eterno triunfo de la generosidad y el amor, frente al ego y el egoísmo, llamado interés por lo propio; es, dicho de una forma más sencilla, el camino a la libertad espiritual. Así planteado, nuestro interés debe ser, en la medida de lo posible, prestar ayuda a las personas que por su ego se alejan y tratar de establecer un contacto, por un breve momento, para así aliviar su angustia. Porque toda distancia causa separación y soledad.
Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires) recibe un Abrazo y mi deseo que la vida te sonría y permita que prosperes en todo, y derrame sobre ti Salud, Paz, Amor, y mucha Prosperidad.
Claudio Valerio
®Valerius



