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Sumate al voluntariado de verano 2026 y sé parte del cambio

Novedades Banco de Alimentos Buenos Aires.

Este año el Banco de Alimentos Buenos Aires celebra 25 años y, además, es el Año Internacional del Voluntariado. Dos motivos para poner en valor palabras aquello que lo representa: compromiso, empatía, servicio y solidaridad.

«Ser voluntario es transformar esos valores en acciones concretas. Por eso, te invitamos a sumarte y ser parte de una comunidad que trabaja todos los días para construir un mundo con menos hambre y más futuro. El voluntariado de verano en el Banco de Alimentos Buenos Aires es una oportunidad concreta para transformar el compromiso en impacto real».

Además, es una forma de involucrarse activamente en una comunidad solidaria que trabaja todos los días para reducir el hambre y evitar el desperdicio de alimentos.

  • Como voluntario individual, colaborando en la clasificación de alimentos en nuestro Centro de Distribución de Benavidez, garantizando trazabilidad y cuidado en cada entrega.
  • Como voluntario corporativo, generando impacto social y fortaleciendo el trabajo en equipo a través de experiencias de teambuilding.
  • O aportando tu talento profesional en áreas como administración, comunicación, redes sociales, relevamiento de información, charlas en colegios, campañas y eventos especiales.

  • Según el Observatorio de la Deuda Social Argentina, UCA, casi el 70% de los niños, niñas y adolescentes de nuestro país se encuentran en situación de pobreza y no tienen garantizadas las comidas básicas que permitan un desarrollo físico y mental adecuados.
  • Entre el 14% al 15% de la población mundial se dedica al voluntariado.
  • 1 de cada 3 personas en edad laboral en el mundo participa en actividades voluntarias.

En Argentina, cada persona desperdicia en promedio 72 kilos de alimentos por año, que equivalen a unas 1000 millones de raciones. Esto ocurre principalmente por mala planificación de compras, almacenamiento inadecuado, los vencimientos y preparación en exceso, según un informe reciente. Las frutas y verduras encabezan la lista: el 77,2% de los hogares declara tirarlas, seguidas por harinas, fideos, arroz y legumbres.

 

El desperdicio ocurre en gran parte dentro de los hogares y genera un fuerte impacto social, económico y ambiental: se tira comida en buen estado junto con todos los recursos que se usaron para producirla.

“Es un nivel de pérdida muy grande. Para dar una idea, si se recuperara solamente una tercera parte de esos alimentos, no habría ningún tipo de déficit alimentario en la Argentina”, expresó Fernando Uranga, director general del Banco de Alimentos Buenos Aires.

 

Reducir el desperdicio empieza con hábitos simples y decisiones cotidianas que pueden marcar una gran diferencia. Por eso, reforzar la educación alimentaria desde la infancia es clave: el cambio cultural empieza en la cocina de cada hogar, y todos podemos ser parte.

El problema tiene una dimensión estructural e histórica. De acuerdo con la Dirección de Agroalimentos de la Secretaría de Agricultura, en la Argentina se pierden y desperdician alrededor de 16 millones de toneladas de alimentos por año.

“Estas cifras impactan, sobre todo cuando se acercan días festivos. Pero son fundamentales para tomar conciencia y reducir el desperdicio. Cuando un alimento apto para el consumo se descarta, no solo se pierde comida: también se desperdician los recursos invertidos en producirla”, afirmó Uranga.

Cabe destacar que el nivel de pérdida es muy grande. Para dar una idea, si se recuperara solamente una tercera parte de esos alimentos, no habría ningún tipo de déficit alimentario en la Argentina.

Si queres ser parte, podes escribirles por WhatsApp: acá o inscribirte ingresando aquí

 



 

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