Interés General
El Senado aprobó la modificación de la Ley 26.639 de Protección de Glaciares

La decisión representa un retroceso en la protección de ecosistemas que sostienen el ciclo del agua y el equilibrio de territorios enteros. Cuando un glaciar se altera, el impacto es permanente. No queda en la cumbre: se extiende a los valles y territorios que dependen de esa agua.
La iniciativa obtuvo 40 adhesiones y 31 rechazos, tanto en la votación en general como en particular. Se abstuvo la neuquina Julieta Corroza. Los legisladores del interbloque kirchnerista Lucía Corpacci y Sergio Uñac acompañaron a libertarios y dialoguistas.
La reforma redefine la función hídrica de los glaciares y del ambiente periglacial, permite excluir cuerpos de hielo del Inventario Nacional y habilita actividades extractivas en zonas muy frágiles que hasta hoy estaban protegidas. Esto reduce el alcance de una ley creada para resguardar fuentes de agua dulce que hacen posible la vida a lo largo de las cuencas.
Los glaciares son sistemas que regulan caudales, alimentan ríos y sostienen humedales, bosques, fauna y comunidades. De ese natural equilibrio dependen economías regionales, producción, trabajo y el acceso al agua de millones de personas.La definición de este proyecto queda ahora en manos de Diputados.






