
Hace un tiempo atrás, leí en la biblia (Proverbios) el siguiente pasaje, que bien aplica en estos tiempos: «Los hombres preparan sus caballos para la batalla, pero la victoria es del Señor».
Ser admirado en el trabajo, en competencias, aceptar elogios, ser considerado el mejor y hasta llegar a recibir felicitaciones acompañadas de palmadas en la espalda es, para muchos, lo que verdaderamente importa en la vida.
¿Vale la pena pasar por encima de todo y de todos para alcanzar nuestras vanas metas? ¿Son estos tipos de reconocimientos lo que prueba nuestra victoria? ¿Es este el verdadero éxito?
Mejor que eso sería estar en paz con amigos y familiares, estar en buenos términos con todos y, por sobre todo, estar bien nuestra consciencia y con Dios. Quizás, y sólo quizás, algunos aplausos pueden no ser representativos de una gran victoria… Mejor es ser feliz con uno mismo.
La mejor confirmación de nuestra victoria es cuando decimos: «Tengo paz en mi interior y alegría en mi corazón». Con esto, en cualquier situación, cuando recibamos aplausos y cuando no los recibamos, no nos sentiremos fracasados… ¡Qué fabulosa victoria es vivir en Paz y saber que se hace lo correcto!
«Podremos recibir muchos elogios por nuestras presentación; ahora sabremos que somos por vivir con serenidad mental».
Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires) recibe un Abrazo, y mi deseo que Dios te bendiga, te sonría y permita que prosperes en todo, y derrame sobre ti, Salud, Paz, Amor, y mucha Prosperidad.
Claudio Valerio
®. Valerius





