Cuando las cosas vayan mal, como a veces suele suceder, o bien el camino solo te ofrezca cuestas por subir; no desistas.
Cuando precises sonreír, aun teniendo que llorar; cuando ya el dolor agobie y no puedas ya sufrir; es un buen momento para descansar, pero nunca desistir.
Cuando todo esté peor, más debemos insistir; porque tras las sombras de la duda ya planteadas, ya sombrías, puede bien surgir el triunfo; y no el fracaso que temías.
¡Lucha pues! Por más que en la brega tengas que sufrir… Porque no es dable a tu ignorancia figurarse cuan cercano puede estar el bien que anhelas, y que juzgas tan lejano.
Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe un Abrazo, y mi deseo que Dios te sonría y permita que prosperes en todo, y que derrame sobre ti, Salud, Paz, Amor, y mucha Prosperidad.
Claudio Valerio
®. Valerius